Hace unos días, aprovechando una visita profesional a Madrid, tuve ocasión de hacer una interesante y recomendable visita al Museo Thyssen. Después de un largo día de aeropuertos, BCN T1- MDRD T4, taxis, reuniones y prometedores acuerdos, a las 18h me encontré en pleno centro de Madrid, con un calor importante, y sin rumbo fijo. Así que me sumergí en Google en busca de un buen plan para aprovechar el tiempo antes de la cena de trabajo que tenía programada. La providencia quiso que diera con la página web del Museo Thyssen, una de mis asignatura pendientes en la ciudad. No lo dudé, la exposición del pintor estadounidense Edward Hopper (1882-1967)  era un planazo que no podía dejar escapar.
Se trata de una exposición temporal, del 12 de junio al 16 de septiembre de 2012 (de martes a sábados hasta las 23.00), de aforo reducido con venta de entradas anticipadas en internet, pero como estaba muy cerquita en Castellana decidí ir para probar suerte. Y la tuve, a las 18.15h, previo pago de 10€, me disponía a explorar el mundo de Hopper con mi audio-guía de 3€ en mano.
Me sentía rara pues en los últimos años estas visitas culturales las “guardamos” para ir en familia y, con tanta tranquilidad y silencio, como que me faltaba algo ;). Por cierto, dentro de la exposición no dejan hablar por el móvil y si recibes una llamada te invitan a salir fuera, que lo sepáis.
La exposición reúne más de 70 obras del artista y es una de las más amplias que se han realizado nunca. Las obras pertenecen al fondo del museo Thyssen como esta preciosa acuarela sobre papel  “Árbol seco y vista lateral de la Casa Lombard”1931, uno de mis favoritos por su extraordinaria luz y la paz y calma que transmite.

Se complementa con obras procedentes de grandes museos e instituciones como el MOMA y el Metropolitan Museum de Nueva York, el Museum of Fine Arts de Boston, la Addison Gallery of American Art de Andove, además de coleccionistas privados y 14 obras del legado de la esposa del pintor Josephine N. Hopper cedidas por el Whitney Museum of American Art de Nueva York.

La muestra es un recorrido por la evolución de Hopper dividida en dos grupos. El primero abarca su paso por el estudio de Robert Henri en la New York School of Art y recorre el periodo de formación del artista, con óleos, dibujos, grabados y acuarela.  La segunda parte se centra en la producción de su madurez de manera temática, destacando los motivos y asuntos más recurrentes de su trabajo por orden cronológico.

Otro de mis favoritos es el óleo Gasolina 1940, propiedad del MOMA de Nueva York, además de casas, los cuadros de Hopper representan carreteras, gasolineras, vías o estaciones de tren, construcciones que se asocian a la movilidad geográfica y al desarraigo, unos rasgos sociales que se fueron acentuando con la depresión económica de los años treinta y quedaron inscritos profundamente en el imaginario colectivo norteamericano.

Creo que lo mejor es que no os cuente más y que visitéis la exposición. Para ir abriendo boca también podéis echar un ojo a la visita virtual de la web del museo.

PD: Anda!  Se me olvidaba contaros mi anécdota particular. Cuando estaba delante del cuadro Soir bleu, (Nueva York 1914), tuve el placer de compartir esta maravilla con la actriz Elsa Pataky y su marido Chris Hemsworth que llevaba en brazos a su pequeña hija India. Madre mía, ¡qué guapos todos!.

Venga, animaos a visitar esta preciosa exposición, seguro que os sorprende tan gratamente como a mi 😉

Si queréis saber más sobre Hopper y su obra: http://www.edwardhopper.net/

Más info exposición Hopper: localización, horarios y precios

IMÁGENES DE ESTE POST: WEB DEL MUSEO

Written by MadridFansBlog
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